Renovar la TIE tiene dos partes: renovar la autorización de residencia y, después, pedir cita de toma de huellas para que te expidan la tarjeta nueva.
Mientras se tramita, el resguardo de la solicitud acredita tu situación: consérvalo siempre contigo.
Última revisión: 25 de agosto de 2026.
Fuentes: normativa de extranjería vigente y sedes electrónicas de la Policía Nacional y del Ministerio del Interior. Consulta siempre la información oficial de tu oficina antes de acudir.
Información general de carácter divulgativo; no constituye asesoramiento jurídico. Los requisitos y plazos pueden cambiar.
Monitoreamos el sistema 24/7 y solo pagas si consigues tu cita.
Pedir mi cita →En una renovación importa la fecha en la que presentas la solicitud, no la fecha de la cita de huellas. Si presentas dentro de plazo, tu situación sigue siendo regular hasta que se resuelva, aunque la tarjeta caduque mientras esperas.
Desde el Real Decreto 1155/2024 (en vigor el 20 de mayo de 2025) la autorización renovada dura, en general, cuatro años —antes el esquema era 1 + 2 + 2—. Así que hoy la mayoría solo pasa por una renovación antes de la larga duración: un año inicial, cuatro de renovación, y a los cinco años de residencia legal y continuada, la larga duración.
La vía de la renovación se cierra y el caso pasaría a una solicitud nueva, un recorrido más largo y más difícil. Si tu fecha está cerca, presenta primero la solicitud; la cita viene después.
Última revisión: 1 de septiembre de 2026.
Información general, no asesoramiento jurídico. Los requisitos y los plazos los fija la Administración y pueden cambiar; confirma siempre con la información oficial de tu oficina.
Sí, la solicitud sigue siendo posible dentro de los 90 días siguientes a la caducidad, con riesgo de sanción por retraso.
La solicitud se presenta normalmente por internet. La cita es necesaria después, para las huellas, y luego para recoger la tarjeta.
Si presentaste en plazo, los efectos de la autorización se prorrogan hasta la resolución, y el resguardo acredita tu situación aunque la tarjeta esté caducada.
La referencia habitual son 30 a 45 días, variable por provincia. La recogida tiene cita propia.
La vía de renovación se cierra y habría que plantear una solicitud nueva, con un recorrido más largo.